Cine

Diferencias entre zombies rápidos y lentos

Antes de que empieces a leer este reportaje, os avisamos que vamos a obviar el concepto de los zombies haitianos, de donde viene el concepto como tal, arraigado en una época de esclavitud y relacionado con los rituales vudú en los que se incluía el canibalismo. En Zombeach ya hemos tratado de diferenciar y arrojar un poco de luz a la diferencia entre zombie e infectado, nombres que aparecen en películas, series, libros, cómics… pero si hay algo en común entre ellos, es que casi siempre suele haber rápidos o lentos (o en el peor de los casos ambos). Cuando nos disponemos a deleitarnos con el género hay una pregunta que siempre nos hacemos, ¿qué tipo de zombies serán con los que nos encontraremos?, ¿zombies rápidos o zombies lentos?. Y es que este hecho es importante para saber a qué clase de peligro se va a enfrentar el protagonista/as.

Zombies lentos

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Los zombies lentos, son los de toda la vida, los que George A. Romero nos presento en La Noche de los Muertos Vivientes en 1968. Son esos no muertos que van arrastrando los pies, que parecen no haber descansado bien en varias semanas o que vienen de fiesta de varios días sin descanso.  Estos zombies son, a priori,  fáciles de esquivar e huir de ellos. Su peligro real radica en la cantidad, ya que suelen amontonarse por decenas, cientos e incluso miles. No queda muy claro por qué se juntan, quizá se deba a su dificultad de superar barreras arquitectónicas, y verse atrapados todos juntos tras una valla intentando rodear una cárcel, por ejemplo. O puede ser que no les guste mucho estar solos y se junten por hacerse compañía; al fin y al cabo antes de ser zombies fueron personas que necesitaban del contacto físico.

Los ejemplos más claros de este tipo de zombies los podemos ver en The Walking Dead de Robert Kirkman (desde 2003 cómic y desde 2010 TV) , El Amanecer de los Muertos de George A. Romero (1978), Zombies Party de Edgar Wright (2003), La Tierra de los Muertos Vivientes de George A. Romero (2004), Juan de los Muertos de Alejandro Brúgues (2011), El Alucinante Mundo de Norman de Chris Butler y Sam Felt (2012) y un largo etcétera.

ZOMBIES RÁPIDOS

Por el contrario, los zombies rápidos tienden a separarse. Tienen tanta energía que quemar, tanto que correr, tanto por descubrir que no podrían ponerse de acuerdo para correr todos juntos. Son tan rápidos que unos quieren ir para un lado y otro para otro. Así es como acaban dispersándose, a no ser que algo capte su atención (por ejemplo un disparo), es entonces cuando por separado todos acaban llegando al mismo sitio. Y como te encuentres con muchos de estos… que decir, ya puedes tener un tanque donde meterte o algo similar. Si uno solo ya es peligroso, imagínate tantos. Uno, al menos, lo puedes matar, si tienes algún arma para ello. Pero muchos, muchos es mucho, para ti, para mi y para él, muchos es mucho hasta para un ejercito. ¿Por qué?

Pues porque: ¿qué haces contra cien zombis rápidos? ¿acabas con ellos uno a uno? imposible, como mucho matas a uno o dos antes de que se te abalancen todos encima. ¿Sales corriendo? si, a priori lo más inteligente y lo único que te puede salvar si tienes suerte, es decir si hay más objetivos y deciden que a ti no te van a seguir. Porque como les de por seguirte a ti, ahí si que ya eres hombre/mujer muerto/a. Puedes correr y correr que ellos esprintarán, así que ya no vale correr si no que tienes que esprintar, ¡ah! y no te vayas a caer, que la lías. Pero bueno, a lo que íbamos. Tu corre, corre y corre, pero ¿cual es el problema? Pues que acabas cansándote, ya puede estar tu vida en peligro, que la adrenalina no es infinita, llega un momento que tú te cansas y los zombies no. Vamos, que acaban atrapándote y comiéndote vivo. ¿Por qué? pues porque sí, porque la vida en un apocalipsis de zombies rápidos es así, como haya muchos… mueres.

Los ejemplos más claros de estos zombies los vemos en 28 Días Después de Danny Boyle (2002), Amanecer de los Muertos de Zack Snyder (2004) Bienvenidos a Zombieland de Ruben Fleischer (2009), Rec de Jaume Balagueró y Paco Plaza (2007), Guerra Mundial Z de Marc Foster (2012) y parece que este fenómeno va en aumento.

Así que puestos a elegir que tipo de zombies queremos que sean los que nos ataquen en un apocalipsis, desde aquí creemos que preferimos a los lentos para combatirlos o huir más fácilmente de ellos. ¿Con qué tipo de zombies prefieres verte sobreviviendo el día que los no muertos decidan levantarse e ir a por tu delicioso cerebro?

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Carlos Aguado

Carlos Aguado

Colaborador en Gaming Busters como responsable de la coordinación editorial. Me encantan los videojuegos, las series, el cine, los cómics y los juegos de mesa. Salgo a correr de cuando en cuando y a subir alguna que otra montaña.