Wyrmwood: la unión de Mad Max y Amanecer de los Muertos

Wyrmwood es una de esas cintas que se encasilla dentro del país en el que se ha rodado. Hay películas que se han convertido en clásicos de la filmografía nacional, La Noche de los Muertos Vivientes inició el género zombie en Estados Unidos mientras que 28 Días Después es el gran referente en el Reino Unido —aunque Shaun of the Dead, a su manera, es otro clásico británico—. Hasta Juan de los Muertos hizo campaña en su día después de haberse convertido en "la primera película cubana de zombies", con todo el trasfondo que se le podía dar al género dentro de la situación sociopolítica que se vive en la isla por lo que no nos extraña que Wyrmwood se esté vendiendo como la gran película australiana de zombies.

Lo hace, además, con un claro referente en mente: Mad Max. La cinta se financió a través de Indiegogo, donde sus creadores pidieron 20.000 dólares para dar forma a su criatura y lograron una financiación de más de 37.000, y ha pasado por numerosos festivales de todo el planeta, incluido el de Sitges. La trama, como de costumbre, no suele ser un premio a la originalidad, sino que se enmarca dentro de los lugares comunes del género. Esta vez es la llegada de un cometa a la Tierra la que provoca que gran parte de la población sucumba a una nueva enfermedad que los convierte en zombies.

Como suele suceder en los mejores clásicos del género, los zombies son la menor de las preocupaciones de los personajes protagonistas. Se lo pueden decir a Barry, que ha perdido a su hermana, secuestrada a manos de un grupo paramilitar, y que ha sufrido diferentes experimentos a manos de un científico loco. Uno de ellos termina dando sus frutos y la hermana del protagonista, Brooke, consigue poderes sobrenaturales que le permiten controlar los zombies a distancia.

Wyrmwood llega a los cines australianos en marzo y ya tiene acuerdos de distribución en otros países por lo que debería llegar al mercado doméstico a lo largo de este 2015.

Jaume Esteve