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El origen de Halloween

Halloween, una fiesta amada por muchos y repudiada por otros. Esta festividad que tiene lugar el 31 de octubre tiene mucha más historia de la que se cree tras ella. En esta ocasión, como ya hicimos con el Día de Todos los Santos, la festividad que en España se reclama como auténtica, queremos contar el origen de Halloween. Son muchas las personas que celebran cada 31 de octubre dicha festividad, pero son pocas las que conocen la génesis de la misma.

Etapa celta

El origen de Halloween arranca en la antigua cultura celta. Según los rituales y eventos que vivía esta civilización, cada 31 de octubre, se celebraba el fin de la temporada de cosecha y marcaba el comienzo de un año nuevo para este pueblo. ‘Samhain’ era el nombre que recibía esta noche y significa, en gaélico, ‘fin del verano’. Según la tradición y el legendario celta, en este día, la línea que separaba el mundo de los vivos del de los muertos se estrechaba, permitiendo así que los seres de un lado y del otro pudieran cruzar libremente al otro mundo. Esto llevaba a pensar que los espíritus pudieran surgir de los muertos y se apoderasen de los vivos. Y es aquí donde está el origen de la famosa frase “truco o trato”. Los espíritus realizaban diversas peticiones y si no eran cumplidas recurrían a los encantamientos, la magia, los “tratos”.

Para que estos espíritus malignos no llegasen, los celtas se disfrazaban utilizandos pieles y máscaras de animales, haciendose pasar por ganado y evitando así a las almas malévolas. Cuando pasaba la noche y llegaban los primeros rayos del sol, el peligro había pasado. Es por eso que los colores con los que se identifica a Halloween, negro y naranja, simbolizan la noche y el sol.

Llegan los romanos

El Imperio Romano, gran conquistador durante siglos, asoló las tierras celtas e hizo suyas algunas de las celebraciones de esta cultura. Entre ellas adoptaron esta fiesta. No obstante, a los Papas Gregorio III (731-7419) y Gregorio IV (827-844) no les gustó por ser una fiesta pagana. Hay que tener en cuenta, que el Imperio Romano era profundamente religioso y estaban a disposición de la doctrina señalado por el papado. Ante esta incomodidad que suponía para los sumos pontifíces, decidieron trasladarla del 13 de mayo al 1 de noviembre, en la víspera del Dia de Todos los Santos. En inglés, esto se escribia ‘All Halllow’s Eve’, expresión que finalmente acabó siendo conocida como ‘Halloween’. Ese es el motivo por el que el catolicismo reniega de esta celebración al considerarla una fiesta pagana, siendo la auténtica y especial la que tiene lugar un día después.

Los irlandeses, uno de los puntos de origen de la cultura celta mantuvieron su fiesta durante siglos y siglos. En el año 1840, muchos irlandeses emigraron hacia Estados Unidos para colonizar estas tierras. Fue entonces cuando Halloween acabó llegando a tierra americana, donde poco a poco empezaría a extenderse para convertirse en uno de los lugares del mundo donde más arraigo tiene.

La famosa película de John Carpenter, el slasher ‘Halloween’, contribuyó a extender la tradición por todo el mundo, especialmente en los países anglosajones como Estados Unidos, Canadá, Irlanda, Reino Unido y Australia.

¿Qué lugar ocupan las calabazas en el origen de Halloween?

Hoy en día no se concibe Halloween sin calabazas, pero ¿de dónde viene esta tradición?. Hay una popular leyenda irlandesa que explica el origen de Halloween y la utilización de estos vegetales:

Jack era un tacaño y astuto granjero que engañaba a algunos de sus vecinos y amigos. El Diablo decidió hacerle una visita y castigarle cuando Jack se encontraba en un bar. Jack ofreció al Diablo invitarle a una ronda y cuando iba a sacar el dinero sacó un crucifijo con el que atrapó al Diablo. Le dijo entonces que debía marcharse y no volverle a molestar al menos en un año.

La historia irlandesa cuenta que el Diablo volvió a por Jack, pero nuevamente, el granjero se mostró más astuto que él. Jack le pidió a Satanás que le cogiese una manzana de un árbol como última comida antes de ser llevado al infierno. Cuando el Diablo fue a coger la manza, descubrió que había una cruz tallada en el tronco del árbol y de esta manera quedó atrapado. Jack le dejó marchar a cambio de que no volviera a por él.

Con el paso del tiempo, el granjero acabó muriendo. Según cuenta la leyenda irlandesa, cuando llegó a las puertas del Cielo, San Pedro le denegó la entrada por haber sido una mala persona y haber engañados a muchos en vida. Condenado al infierno, al llegar allí, Jack se encontró con su viejo conocido: el Diablo. Éste le denegó la entrada al Infierno tras lo vivido con él y le condenó a vagar eternamente en el purgatorio, entre el mundo del bien y el mal. Para guiarse, Jack portaría un nabo con un carbón ardiendo que funcionaría como linterna. De ahí viene el nombre de Jack de la linterna (Jack O’ Lantern en inglés), nombre con el que se denomina a las calabzas.

La leyenda se extrapoló y las personas que celebraban Halloween preferían utilizar calabazas por ser más grandes, más fáciles de tallar y con mayor capacidad para ‘alumbrar a los difuntos’. El tallaje de caras terroríficas se debía a que así se espantaban a los espíritus malignos.

Y ese es el origen de Halloween. ¿Qué os ha parecido? ¿Lo conociáis ya?

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Sergio Gómez

Sergio Gómez

Colaborador en Gaming Busters. Me apasiona todo lo relacionado con la cultura, me encanta viajar, los animales y tengo una gata.